EL CINE COMO RECURSO DIDÁCTICO

  Empezar diciendo que la forma de expresión más característica e influyente del siglo XX, el cine, aún no ha encontrado su lugar en el sistema educativo español, y sí lo ha hecho en otros países europeos. El cine  pues debe ser tenido en cuenta en la formación de nuestros alumnos.

     Las películas forman actualmente el único patrimonio común de la humanidad.

     Nuestros alumnos consumen cine a través del vídeo y la televisión, de hecho pasan  unas veinticinco horas semanales delante de la televisión. Por ello debemos formar a nuestros alumnos para que vayan adquiriendo hábitos educativos activos y críticos para que no caigan en la hipnosis  audiovisual. No olvidemos que toda educación implica manipulación.

     Llevar el cine a las aulas no es fácil, pero debemos hacerlo para que les sirva a los alumnos como documento de reflexión y debate, enseñándoles a  leer las imágenes para que puedan captar los diferentes niveles de lectura de las obras fílmicas y que para ello es imprescindible dotar a los alumnos de instrumentos de análisis y crítica que les permitan ver lo que está oculto.  Esto se  traduce en pasarlo bien con una película y además que sepan analizarla y reflexionar sobre ella.

     En el cine todos buscamos cosas distintas. Los alumnos buscan como los adultos, evasión y placer, pero su idea de placer es distinta a la nuestra, por eso lo que les mostremos como norma debe de estar cercano a sus intereses cotidianos

     El cine con sus diferentes niveles de lectura y comentario, permite de forma simultánea, abordar un tema relacionado con el área del profesor y uno o varios de carácter transversal.

     El cine por su carácter emotivo y su discurso indirecto, nos puede rendir excelentes servicios en estos temas.

 

 

Ana María Correa Rojas