EL NEORREALISMO
El Neorrealismo cinematográfico surge en la Italia destrozada por la Segunda Guerra Mundial. Se inicia en 1945, cuando Roberto Rossellini realiza Roma, Cittá Aperta, en la que narra los últimos días de ocupación alemana en Roma y de la lucha de la Resistencia, acontecimientos tremendamente recientes retratados con el vigor y la intensidad de un autor revolucionario que inaugura un movimiento que aportará a la historia del cine algunas de sus más grandes obras.
Este movimiento será el resultado de la necesidad, reprimida durante años de retratar la realidad de manera clara y directa. Será decisiva la influencia del realismo ruso, del documental británico y de la obra realista de Jean Renoir.
El Neorrealismo en una búsqueda de la objetividad documental y del retrato veraz de una temática específica, la del individuo inserto en la colectividad, para lo cual aplicará unos recursos estilísticos apropiados: actores y escenarios naturales, ausencia de maquillajes, sobriedad técnica, iluminación naturalista, abandono de estudios, decorados y toda clase de artificios.
Otras películas como Ossesione de Luchino Visconti o El limpiabotas, Ladrón de bicicletas, Milagro en Milán y Umberto D de Vittorio de Sica, son características de este movimiento.
En la España de los 50, sometida a una rígida censura debido a la dictadura que pretendía suprimir la realidad o al menos la visión de la realidad, no es de extrañar que jóvenes cineastas quisieran hacer películas que realmente fueran un ejemplo de lo que se vivía en la calle. Entre ellos destaca Juan Antonio Bardén con títulos como Muerte de un ciclista o Calle Mayor.
Posteriormente este realismo se mantiene en películas como La vida por delante, El extraño viaje de Fernando Fernán Gómez o Atraco a las tres de José María Forqué, hasta llegar a otras más recientes como Los santos inocentes de Miguel Delibes.
Este movimiento tiene influencia en otros movimientos cinematográficos y películas como en la nouvelle vague, el cinema novo, el free cinéma, el cinéma verité con peliculas como La chaqueta metálica de Stanley Kubrick y La lista de Shindler de Steven Spielberg o incluso en el cine dogma con títulos como Bailando en la oscuridad de Von Trier.